ASOCIACIÓN GEOFILOSÓFICA DE ESTUDIOS ANTROPOLÓGICOS Y CULTURALES
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background

Tomás de Kempis

Tomás de Kempis

Tomás de Kempis

Tomás de Kempis (Kempen, 1380 - Zwolle, 1471) Fue un fraile renacentista del siglo XV, autor del hermoso libro la Imitación de Cristo una de las obras de devoción más conocida desde entonces y la más editada del mundo después de la Biblia. Algunos importantes autores de espiritualidad cristiana le han dado gran relieve.

Tomás no sólo terminó sus estudios de humanidades, sino que adquirió perfil como autor de grandes obras de devoción y espiritualidad. En general la vida de Tomás transcurría plácidamente entre sus ejercicios de ascesis y sus escritos devocionales, sus lecturas y su actividad como copista. Copió la Biblia cuatro veces, una de ellas en cinco volúmenes que se conservan en Darmstadt. En su sabia enseñanza abundan las citas bíblicas y patrísticas. Su dedicación a la enseñanza de novicios y jóvenes influye en el estilo sencillo y pedagógico de su obra, por tanto siempre actual. Sus escritos son de carácter devocional e incluyen meditaciones, cartas, sermones, así como una Vida de Santa Ludvina para ejemplo de virtud en la adversidad. Escribió asimismo las biografías de Groote, Radewijns y nueve de sus compañeros. Existen suficientes testimonios históricos de la vida espiritual de Tomás de Kempis que lo pusieron siempre como candidato a ser beatificado. En general, la obra de Kempis aparece como respuesta al espíritu intelectualista de su época y al misticismo como una opción.

El anti-intelectualismo medieval toma como modelo la figura del rey Salomón, quien habla de la “vanidad de vanidades” (hebel hebalim) y que presenta el conocimiento auténtico como el temor al Creador. Por tanto, toda ciencia que no se funde en la contemplación de lo divino es vista como vanidad, entendida ésta como en confiar en las cosas del mundo:

 

A

  • “A veces nos guarda medida el amor: se inflama sobre toda medida.”
  • “Amándome desordenadamente me perdí. Amándote a ti solo., buscándote, te encontré y me encontré.”
  • “Aprende, pues, a sujetarte prontamente a tu superior, si deseas tener tu carne sujeta. Porque tanto más presto se vence el enemigo exterior, cuanto no estuviere debilitado el hombre interior.”
  • “Así pasa la gloria del mundo.”

B

  • “Busca siempre el lugar más bajo, y estar debajo de todos.”

C

  • “Como todavía soy débil en el amor, imperfecto en la virtud, necesito tu fuerza y tus consuelos.”
  • “Condúcete siempre como si mañana hubieras de morir, y algún día tendrás razón.”
  • “Cristo tuvo adversarios y murmuradores, ¿y tú quieres tener a todos por amigos y bienhechores?”
  • “Cualquier cosa, por pequeña que sea, si se ama o mira desordenadamente, nos estorba gozar del sumo bien, y nos daña.”
  • “Cuando goces de la gracia, recuerda qué miserable y débil sueles sentirte.”
  • “Cuando llegue el día del juicio, no se nos preguntará lo que hemos leído sino lo que hemos hecho.”
  • “Cuando mejor te prepares a padecer, con mayor prudencia procederás, y tantos más méritos ganarás.”
  • “Cuando se busca uno a sí mismo, deja en el acto de amar.”

D

  • “Del desordenado amor y vano temor nace todo el desasosiego del corazón y toda distracción de los sentidos.”
  • “Desea siempre y pide que en ti se cumpla perfectamente la voluntad divina.”

E

  • “El amante prudente no considera tanto las dádivas del amado como su amor.”
  • “El amante valiente no sucumbe a las tentaciones, ni hace caso de las hipócritas sugerencias del enemigo.”
  • “El amor de Jesús es noble, lo empuja a uno a hacer grandes cosas.”
  • “El amor es una gran cosa, un bien grande desde todos los aspectos.”
  • “El amor está continuamente en vela y durmiendo no duerme.”
  • “El amor exige libertad, exige desapego de todo afecto mundano.”
  • “El amor hace que todo lo amargo se le haga a uno dulce y sabroso.”
  • “El amor no hace caso de dádivas: atiende al que las da mucho más que a todas sus dádivas.”
  • “El amor se fatiga pero no se rinde; se le estrecha, pero no revienta, se le atemoriza, pero no se intranquiliza.”
  • “El amor tiende a subir, a no dejarse detener por ninguna de estas cosas bajísimas.”
  • “El hombre propone pero Dios dispone.”
  • “El humilde conocimiento de ti mismo es un camino más seguro hacia Dios que el camino de la ciencia.”
  • “El más grande y el mejor es el que se atribuye menos y es más humilde y ardiente para agradecer.”
  • “El que ama, corre y vuela alegremente, porque anda libre y desembarazado.”
  • “El que no está dispuesto a sufrir todo, y a estar a la voluntad del Amado no merece el nombre de amante.”
  • “El que no se sujeta de buena gana a su superior, señal es que su carne aún no le obedece perfectamente, sino que muchas veces se resiste y murmura.”
  • “Es fuerza que el amante sufra gustoso toda clase de penas y amarguras por su Amado.”
  • “Es más seguro obedecer que dar órdenes.”
  • “Es mejor saber poco y entender poco, pero con humildad, que saber muchísimo, pero con soberbia.”
  • “Escoge tener siempre menos, antes que más.”

F

  • “Fácilmente estará contento y sosegado el que, de verdad, tiene la conciencia limpia.”

G

  • “Gran honra, grande gloria, servirte, desdeñando todo por ti.”
  • “Gran libertad de espíritu adquirirán los que sigan el camino angosto, despojándose de todos los cuidados del mundo.”

H

  • “Habrá que mortificar la carne y obligarla a obedecer al espíritu, hasta que esté dispuesta a todo.”
  • “Haz uso de los bienes temporales; aspira a poseer los eternos.”
  • “He buscado el sosiego en todas partes, y sólo lo he encontrado sentado en un rincón apartado, con un libro en las manos.”
  • “Hijo, el que procura sustraerse de la obediencia, él mismo se aparta de la gracia; y el que quiere tener cosas propias, pierde las comunes.”
  • “Hombres cuya vida parecía laudable en bajísimas cosas han caído.”

J

  • “Juzgar a los demás es un trabajo estéril.”

L

  • “La costumbre con la costumbre se vence.”
  • “La obra exterior sin caridad no aprovecha, pero lo que se hace con caridad, por poco y despreciable que sea, se hace todo fructuoso.”
  • “La sabiduría no sirve de nada si tú no la diriges.”
  • “La serenidad no es estar a salvo de la tormenta, sino encontrar la paz en medio de ella.”
  • “Las pasiones carnales tienen demasiado señorío sobre nosotros.”
  • “Los que se tienen por sabios rara vez se dejan humildemente dirigir por otros.”
  • “Lucha virilmente y soporta con paciencia.”

M

  • “Mejor es esconderse y cuidar de sí, que con descuido propio hacer milagros.”
  • “Mi buen corazón te perdonó, porque tu alma era preciosa para mí.”
  • “Mucha paz tendríamos si en los dichos y hechos ajenos que no nos pertenecen, no quisiéramos meternos.”
  • “Muchas veces se engañan los hombres en sus juicios, y los mundanos también se engañan en amar solamente lo visible.”
Tomás de Kempis

Tomás de Kempis

N

  • “Nada hay más que el amor; nada hay más fuerte, más sublime, más vasto, más suave, más perfecto; no hay nada mejor que el amor.”
  • “Necesario es que tengas verdadero desprecio de ti mismo, si quieres vencer la carne y la sangre. Porque aún te amas muy desordenadamente, por eso temes sujetarte del todo a la voluntad de otros.”
  • “Ninguna cosa, por pequeña que sea, pasará sin mérito a la vista de Dios, siempre que se lleva por Dios.”
  • “Ninguno habla con tanto acierto como el que calla de buena gana.”
  • “No confíes en tus sentimientos, porque, sean cuales sean ahora, muy pronto habrán cambiado.”
  • “No dependa tu paz de la palabra de los hombres, pues digan de ti bien o mal no serás por eso diferente.”
  • “No eres más santo porque te alaben, ni más vil porque te desprecien. Lo que eres, eso eres; y no puedes ser más grande de lo que Dios sabe que eres.”
  • “No hay castidad segura, si tú no la proteges.”
  • “No hay enemigo peor ni más dañoso para el alma que tú mismo, si no estás bien avenido con el espíritu.”
  • “No hay fortaleza que baste, si tú no la sostienes.”
  • “No hay hombre en el mundo sin tribulación o angustia, aunque sea rey o papa.”
  • “No hay orden o religión tan santa ni lugar tan secreto donde no haya tentaciones y adversidades.”
  • “No podemos confiar mucho en nosotros mismos porque frecuentemente nos faltan el buen juicio y la gracia.”
  • “No tiene verdadera paciencia el que sólo quiere sufrir del que él quiera y lo que él quiera.”
  • “Para poder escapar las penas eternas de la otra vida, procura sufrir tranquilamente por Dios los males de ésta.”
  • “¿Podrá el barro tener orgullo contra el que lo plasmó?”
  • “Por la soberbia y vanidad se han extraviado muchos, llegando a veces a padecer ceguera casi incurable.”
  • “Por lo tanto, no juzgues haber alcanzado la paz verdadera por no tener pesadumbre ninguna.”
  • “Procura hacer más bien la voluntad del otro que la tuya.”

Q

  • “¡Qué vida ésta en que no faltan tribulaciones y miserias, en que hay emboscadas y enemigos por doquier!”.
  • “Quien se apega a las criaturas se marchitará juntamente con ellas, porque la criatura es efímera y quebradiza.”
  • “Quisiera haber callado muchas veces y no haberme hallado entre los hombres.”

R

  • “Recuerda los padecimientos graves de otros, para que sufras con más facilidad los pequeñísimos tuyos.”

S

  • “Sé previsor, vela en la oración, humíllate en toda ocasión.”
  • “Señor, abre mi corazón a la inteligencia de tu ley; enséñame a vivir conforme a tus mandamientos.”
  • “Señor, dame lo que quieres, como tú quieras, y dámelo cuando quieras.”
  • “Si con más frecuencia pensases en tu muerte que en vivir largo tiempo, no hay duda de que te enmendarías con mayor fervor.”
  • “Si supieses toda la Biblia a la letra y los dichos de todos los filósofos, ¿qué te aprovecharía todo sin caridad y gracia de Dios?”
  • “Si te dignas consolarme, bendito seas; si me quieres ver afligido, seas igualmente bendito sin cesar.”
  • “Si te parece que sabes mucho y entiendes mucho, ten por cierto que es mucho más lo que ignoras.”
  • “Si tienes afecto desordenado a los bienes presentes, perderás los ternos del cielo.”
  • “Si todos los años extirpáramos un solo vicio, pronto llegaríamos a ser hombres perfectos.”
  • “Si vieres alguno pecar públicamente, o cometer culpas graves, no te debes juzgar por mejor, porque no sabes cuánto podrás perseverar en el bien.”
  • “Siempre hay que elegir el menor entre dos males.”
  • “Sin trabajar, no se descansa; no se vence sin luchar.”
  • “Sin trabajo no se obtiene descanso, como sin lucha no se consigue la victoria.”

T

  • “Tanto mayor será el provecho cuanta mayor violencia te hagas.”
  • “Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo, la tiene seguramente el hombre de corazón puro.”
  • “Tienen mi paz los humildes y mansos de corazón.”
  • “Todas las cosas pasan y tú también con ellas. Guárdate de pegarte a ellas porque no seas preso y perezcas.”
  • “Todos anhelan por la paz; pero no todos quieren hacer lo conducente a la paz verdadera.”
  • “Toma consejo del hombre sabio y de buena conciencia; y apetece más ser enseñado de otro mejor que seguir tu parecer.”
  • “Tú no tendrás que responder de los demás; tendrás que dar cuenta de ti mismo.”
  • “Tu paz dependerá de que tengas mucha paciencia.”
  • “Tu perfecta felicidad está en Dios, creador de todos los bienes.”
  • “Tú que sabes disimular y excusar muy bien tus faltas y no quieres oír las disculpas de los otros, más justo sería que te acusases a ti y excusases a tu prójimo.”
  • “Tu vida es nuestro sendero.”

V

  • “Vale más tener menos, que más con peligro de soberbia.”